Para aquellas personas que lean
este diario, me llamo Alicia. En Barcelona, estudié Filología Inglesa y
Catalana durante mis cuatro años de universidad. Empecé a trabajar con jóvenes
americanos que venían a España a estudiar y a integrarse en la cultura
española. Para tener este intercambio de culturas necesitaba comunicarme y
ayudar a los demás a comunicarse conmigo. En ese momento empezó mi carrera como
profesora de lenguas. Más adelante, decidí hacer un máster para ser profesora
de español. Pude hacer prácticas en un instituto (ESO y bachillerato) y llevar
a la clase una tarea de siete sesiones con el objetivo de ayudar a mejorar la
expresión oral de los alumnos. Ese mismo año, trabajé como profesora de inglés
en una academia con alumnos de 3 a 9 años. Al año siguiente, di el mayor paso
de mi vida y me mudé a los Estados Unidos. Ahora puedo decir que soy
instructora de yoga. Todas estas experiencias me han enseñado que el cambio de
papeles que se describe en la teoría que hemos trabajado en este curso está
totalmente justificado. Es importante ver que el alumno y su aprendizaje son el
foco de atención y que los profesores somos guías.
Las prácticas de este curso las
hice con Marlenys en el Cervantes con un grupo B1.1. Tenía muchas ganas de
ponerme delante de una clase otra vez y aprender de una profesora con tanta
experiencia y tan creativa. Hicimos la primera reunión antes de la primera
clase para conocernos y ponernos de acuerdo con la clase. Como trabajaba con el
Aula Internacional 3 me enseñó cómo
funcionaban las unidades del libro del alumno y cómo se traducía al libro del
profesor. Es muy interesante ver las diferentes anexiones a las actividades que
se ofrecen y que se pueden ver si exploráis www.campus.difusion.com. Después de
ver el contenido que quería trabajar, me comentó que los alumnos son adultos
con un nivel A2 y que ahora han avanzado al nivel B1.1. Es decir, no son
realmente un B1 y, siendo el primer día del curso, una tiene que estar atenta y
ser flexible a los diferentes niveles que hay en la clase y atribuir un ritmo
adecuado para hacer las clases. Con esa información, intenté buscar una
actividad que fuera interesante para los alumnos y que tuviera contenido que
hubieran visto los alumnos en Aula Internacional 2 (los que hubieran
hecho el curso anterior en el Cervantes). Este fue el resultado:
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DOS VERDADES Y UNO MENTIRA
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Tipo: Actividad de presentación
Nivel: B1.1
Duración: 10-15min
Material:
-Taco de Post-it
Objetivo de la actividad:
-Escribir dos verdades y una mentira sobre sí mismo
-Leer las frases del compañero y adivinar qué frases son
verdad/mentira
Objetivo para el estudiante:
-Entender y elaborar, en intercambios comunicativos sencillos, fichas
con información personal acordes a su nivel.
-Consolidar, de manera lúdica, la competencia comunicativa haciendo
uso de las cuatro destrezas básicas.
Objetivo para el profesor:
- Romper el hielo y motivar a los alumnos
- Que se conozcan y que te conozcan
-Dar libertad para utilizar todas las formas y vocabulario que los
alumnos conocen hasta el momento y hacer un tanteo de niveles en el aula
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Paso a paso:
1.-Profesor explica la los objetivos de la dinámica y los pasos que
se van a seguir
2.-Profesor presenta sus tres frases como ejemplo y pide a la clase
que decida cuál de ellas es la mentira (debate para ponerse de acuerdo y, si
no es posible, se hace una votación).
3.-Profesor reparte los Post-it y los alumnos tienen tiempo para
pensar y apuntar las tres frases (2 verdades y 1 mentira que sea creíble)
4.- Los alumnos hacen el ejercicio en parejas.
5.-Para acabar, se anima a los alumnos que hablen sobre sus hallazgos
(¿Alguien ha descubierto algo interesante sobre un compañero? ¿Puedes
desarrollar la historia? ¿Quién ha escrito la mejor mentira?).
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Ejemplos:
-Me mudé a los Estados Unidos para estudiar yoga en una universidad
de San Francisco. (Sí)
-He visto las siete maravillas del mundo y Machu Picchu es mi
favorita. (No)
-Cuando tenía trece años, jugué un partido de fútbol con Gerard
Piqué, el jugador del Barça. (Sí)
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La clase la recibió muy bien y
hasta la profesora hizo su propia ficha. Fue una manera de romper el hielo y
conocerse entre todos. Salieron profesiones y recuerdos sorprendentes. Por
ejemplo, una mujer fue cantante de ópera y otra jugó un partido de tenis con
Venus Williams. A partir de ahí, se creó una complicidad que ayuda mucho a llevar
una clase. Sí que es verdad que haciendo el ejemplo y que todos participen hace
que la actividad se alargue más de lo que dice la ficha previa. A partir de seguimos
la unidad 1 “Volver a empezar”, dónde se trabajan las perífrasis verbales y la
diferencia entre desde/desde que/desde hace/hace que, el vocabulario del
trabajo y cómo expresar los hechos de la vida de una persona. Durante las
clases tuve la oportunidad de ayudar a la profesora a resolver dudas de los
alumnos, a dar instrucciones para algunas actividades del libro y a transmutar
alguna para hacerla más atractiva y dinámica para los alumnos.
Fue muy interesante ver cómo Marlenys
hacía uso del libro. Si le parecía que era lógico para la clase saltar a otra
página o hacer una actividad de su propio repertorio, lo hacía. Me gustaría que
mis clases fueran tan fluidas como las suyas. Ya entiendo que toma mucho tiempo
pero ese es mi objetivo como profesora. Para mi segunda tarea quería hacer una
actividad de lectura en la que los alumnos tenían que definir los puntos
fuertes y débiles de una candidata a un trabajo. Para dar una vuelta de tuerca,
lo quise presentar con un visionado de un trozo de la película En busca de la felicidad. En ese film se
puede ver como hacen una entrevista al protagonista y los puntos positivos y
negativos se ven muy fácilmente. Puede que para su nivel tendría que haber
parado más el vídeo, repetirlo un par de veces o, creo que la mejor opción hubiera
sido poner subtítulos. Teniendo en cuenta la dificultad que les suponía el
vídeo, participaron mucho a la hora de hacer la actividad. Lo bueno del vídeo
es que pueden especular sobre si el personaje lo contratan o no.
La experiencia ha sido
maravillosa y la profesora ha sido muy comprensiva y abierta a mis ideas.
Además, me ha apoyado mucho y me ha enseñado mucho con el poco tiempo que hemos
tenido juntas. Un comentario que me ha dicho y que se me ha quedado muy marcado
ha sido: “No es malo reírse en la clase”. Creo que tiene mucha razón porque
tanto los alumnos como los profesores estamos para aprender unos de otros y no
para ser juzgados, cosa que teniendo a personas 20 o 30 años más mayores que tú
como alumnos siempre temes.
Hola Alicia, me ha gustado leer tu experiencia con Marlenys, (a mí también me parece una gran profesora, muy creativa.) Un abrazo Adriana
ResponderEliminarGracias, Adriana.
EliminarHola, Alicia:
ResponderEliminarHa sido un placer tenerte en clase, compartiendo actividades pedagógicas.
Estoy segura de que los estudiantes que pasen por tus aulas te recordarán siempre por tus conocimientos y estrategias pedagógicas, y también por el respeto a ellos y a tu profesión.